En la mayoría de los países, la eficiencia energética residencial ha sido delegada en gran medida a las dinámicas de los mercados inmobiliarios después de regular un nivel mínimo. Consecuentemente, se espera que las promociones de vivienda con mayores niveles de eficiencia energética reciban un market premium que al menos equivalga al sobre costo de la inversión en mejoras de envolvente térmica y/o sistemas más eficientes. Sin embargo, la pregunta acerca de si los usuarios residenciales están dispuestos a pagar más por estos desarrollos inmobiliarios eficientes permanece en gran medida inexplorada en países donde los certificados energéticos no han sido implementados como obligatorios, o donde su incorporación es más reciente. Este artículo explora el impacto de la eficiencia energética en la disposición a pagar por viviendas en Santiago de Chile y Barcelona, España. Para esto, se aplicó un método de valoración contingente con el objetivo de extraer la estructura de preferencias para diferentes niveles de eficiencia energética en el mercado residencial. Los resultados revelan que una significativa proporción de los encuestados están dispuestos a pagar en una cantidad que sobrepasa los costos de la inversión en eficiencia energética. Para el caso de Santiago, los resultados del modelo de regresión sugieren que esta disposición a pagar se ve positivamente influenciada por los siguientes factores: nivel de ingresos, nivel educacional y aspectos demográficos, siendo los hogares con niños pequeños aquellos que están dispuestos a pagar más. Para el caso de Barcelona, se evaluó la disposición a pagar por mejoras en la certificación energética, que constituye la etiqueta verde obligatoria de la Unión Europea, donde los hogares efectivamente están dispuestos a pagar por las viviendas mejor cualificadas, a pesar de la juventud de la política. En ambos casos, estos resultados poseen importantes implicancias para el diseño de políticas públicas para promover la eficiencia energética en nuevos desarrollos inmobiliarios.